Fecha: 16-08-2018 - Categoria: Blog
ESPACIO DE CONVERGENCIA

Foto: pixabay

Aquí estoy de nuevo, escribiendo en este espacio, el lugar donde convergen mis dos viejos blogs. Esta introducción es una bonita metáfora de la vida: lo que un día nació con un propósito llega a quedarse obsoleto. El tiempo avanza y emergen inquietudes que encuentran respuesta en otras maneras de hacer, de crear. Algo parecido ha sucedido con la historia de mis blogs.

Empecé a escribir hace muchos años. Para mi la escritura ha tenido algo de terapéutico, ha sido una manera de lanzar al exterior lo que bullía dentro para poder leerlo desde otra perspectiva. Son muchos los cuadernos que conservo de aquella primera etapa analógica. Cuando supe que iba a ser madre, algo, además de mi cuerpo, cambió en mi. Pensé que mi hija siempre me conocería como madre, en ese rol; tal vez jamás llegaría a verme como mujer, como persona: con mis inquietudes, mis dudas, mis reflexiones. Entonces, venciendo el pudor de hacer público algo privado y muy íntimo, decidí crear mi primer blog para ella. De este modo mi hija podría acceder, siempre que ella quisiera, a la persona que hay en su madre, yendo más allá de ese papel que la maternidad nos otorga a ambas.

Esta, como he dicho, fue la razón que me llevó a crear un primer blog: el blog de maidergoros. En ese espacio contaba lo que me apasionaba, escribía sobre la vida, lo que veía en el trabajo, los aprendizajes que cada momento me iba regalando, las dudas que me rondaban. Así transcurrieron los años llenos de letras que, semana tras semana, salían y me mostraban. Recuerdo el día en que anuncié un cambio: deseaba cerrar ese espacio para crear uno nuevo, diferente. Hubo personas que me animaron a mantenerlo, me aconsejaron avanzar con lo nuevo sin eliminar lo viejo; les hice caso.

En esa época mi pasión por la escritura y mis avances en el Taller Alfa de Ana, me llevaron a enamorarme de lo micro; de la escritura en la que con pocas palabras se evoca, en la que la esencia emerge para dar lugar a una historia. Así nació mi segundo blog de microrrelatos: un espacio de entrenamiento en la escritura.

El tiempo avanza y mis inquietudes también. Ambos blogs me dieron sentido y yo quería que continuasen siendo un lugar para mi: el lugar en el que tuviese cabida lo pequeño y lo grande, lo real y lo ficticio, la persona y los personajes. En definitiva, un espacio en el que mis pasiones continuasen avanzando hacia nuevos y desconocidos destinos. Este es el blog que nace hoy y acomoda lo que hasta la fecha he creado. Seguiré escribiendo posts, compartiendo historias y regurgitando reflexiones que continuarán rumiándose. Al mismo tiempo, reordenaré los antiguos contenidos que aún están sin clasificar (work in progress).

Hoy, desde otro lugar del mundo, con la mochila llena de experiencias vividas y por vivir, comparto con vosotras la ilusión por lo nuevo, el sentimiento de orgullo por lo viejo, la inquietud por lo desconocido, la pasión por seguir conociendo. Comparto, también, las gracias a quienes me han acompañado en este proceso de re-creación: Lorena, David, Gari, Alfredo, Javi, María, Carmen, Ruth, Ibone,… Cada una de estas personas habéis hecho posible este nuevo paso, habéis contribuido a su creación de maneras diferentes y tal vez inconscientes.

Nos vemos pronto.

 




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